¿Sabías que…?

Los hongos y las plantas comenzaron a establecer relaciones simbióticas muchos antes de lo que pensábamos, tomando un papel clave en la evolución de la vida terrestre. Los organismos que se emparejaron con los hongos sobrevivieron a las extinciones y, aquellos que no lo hicieron, murieron.

Los hongos descomponen materia orgánica y devuelven esos nutrientes al ciclo de la vida, creando nueva flora y fauna, a través de un sistema de redes fúngicas que se comunican con el ecosistema.

Bajo tierra se encuentra la mayor parte del hongo, el micelio, compuesto por largos filamentos ramificados que se comunican entre sí. El micelio es la red de conexiones de la naturaleza, una maraña de filamentos ramificados que conectan bosques de todo el mundo a través de micorrizas. Forman enormes conexiones subterráneas por todo el mundo, funcionan como las redes neuronales de nuestro cerebro.

Tiene el mismo diseño en red que Internet: los árboles se comunican a través del micelio como un canal de intercomunicaciones y la utilizan para compartir información y nutrientes entre sí, advertir a otros árboles de posibles plagas y protegerlos.

Para comprender cómo funciona una organización tenemos que comprender cómo funcionan las interconexiones entre los componentes de la empresa. Entender una organización como un lugar donde las personas se desarrollan, se comunican y establecen relaciones, donde aportan valor, como un sistema orgánico.

Necesitamos que las organizaciones sean más transversales y colaborativas… ¡Destrocemos los silos! Solo así podremos liderar la Nueva Era Ultra VICA.

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